política de cookies, pinche el enlace para mayor información.')?>

X

En el marco de la exposición ‘Kimono. De la tradición a la moda’, la institución ha presentado un kimono de sedas valencianas, confeccionado por el Gremio de Sastres y Modistas de la Comunidad Valenciana.

El Colegio del Arte Mayor de la Seda ha querido rendir un homenaje a la cultura del arte de vestir el kimono. “Para lograr una fusión entre ambas culturas, el Colegio del Arte Mayor de la Seda decidió hacer un kimono elaborado con seda y tejido valenciano. Esta última exposición temporal nos ha dado grandes alegrías. La última, probablemente, sea esta prenda única, de un valor incalculable, que se quedará de forma permanente en los fondos del museo”, afirma Vicente Genovés, presidente del Colegio del Arte Mayor de la Seda.

Con esto, se ha querido lograr un hermanamiento cultural entre Japón y Valencia, pues, pese a los kilómetros que separan ambas geografías, la similitud en la forma de trabajar la seda y elaborar los tejidos es más que notable.

La Fallera Mayor de Valencia 2019, Marina Civera Moreno, ha tenido el privilegio de vestir este kimono tan especial para su presentación, a la que también han acudido representantes de las instituciones más emblemáticas de Valencia como el Ateneo Mercantil, Lo Rat Penat o el Centenar de la Ploma. Tampoco ha podido faltar el Kimono Club Valencia, gracias al cual se ha podido articular toda la exposición de ‘Kimono. De la tradición a la moda’, siendo quienes se han encargado de prestar un kimono y un obi al Gremio de Sastres y Modistas de la Comunidad Valenciana para hacer posible esta prenda. Tras la presentación de este kimono se ha realizado una visita a la exposición, que se podrá ver hasta el 31 de marzo, y, para finalizar el acto, se ha servido un vino de honor.

Proceso de creación

 “Se solicitó a los diversos fabricantes agremiados damasco de seda y un lampas de dibujos valencianos. Por los tiempos y el colorido disponibles en los telares, se eligió a Vives y Marí como encargado de la elaboración de este tejido. Se han gastado 5’5 metros para el damasco y 2’5 metros para el lampazo, además de un tafetán de seda para el interior del obi”, explica María Luisa Llorens, Secretario del Colegio del Arte Mayor de la Seda.

El damasco utilizado, de nombre Betanzos, es 100% seda. Este tipo de tejido de seda es uno de los más conocidos y difundidos por su gran resistencia y por sus efectos de mate y brillo. Se trata de un diseño formado por dos ramos diferentes con una orla de lazada, de finales del siglo XIX, reproducido por la casa Vives y Marí en el año 2004. Por su parte, el lampazo que se ha empleado para el obi lleva por nombre San Inmanol. Es de seda estrecha, de 65 cm, también fabricado en la sedería Vives y Marí. Este diseño, del siglo XIX, se destina principalmente en la actualidad para Falleras Mayores, aunque en la antigüedad se comercializaba en tapicerías palaciegas, principalmente. Por último, el obijime, que es el cinturón que hay sobre el obi, tiene pasamanería valenciana, donada por Natalia y Yolanda Castilla.

“Se han buscado los tejidos adecuados, siempre buscando que la similitud con la indumentaria valenciana. Por ejemplo, el cuello ha sido enriquecido con una puntilla, donada por Amparo Fabra, y en el obiaje se ha utilizado un tul bordado, en aproximación al delantal de la mujer valenciana”, ha añadido María Luisa Llorens.

Sin lugar a dudas, hay que destacar es la magnífica calidad de todos los tejidos utilizados, elaborados de forma expresa para este kimono, así como la costura, totalmente a mano, por parte de tres personas del Gremio de Sastres y Modistas de la Comunidad Valenciana.

A partir del sábado 12 de marzo, este kimono de sedas valencianas estará expuesto en el centro de la Sala de la Fama, integrado junto con el resto de la exposición temporal ‘Kimono. De la tradición a la moda’.