El histórico enclave acoge una exposición marcada por la tradición, la memoria y la reivindicación del origen valenciano del Corpus Christi.
El Museo de la Seda de Valencia ha inaugurado la exposición “El Corpus Christi y su historia” en un año especialmente significativo para la ciudad, al celebrarse el 700 aniversario de la denominada “Festa Grossa”, una de las manifestaciones religiosas, culturales y patrimoniales más antiguas y emblemáticas de Europa. La muestra ha sido posible gracias a la generosidad del archivo fotográfico de Las Provincias, Rin-Mar Indumentaria, que ha cedido muchos de los trajes de los personajes bíblicos, a la Asociació Amics del Corpus d’Almassera, por la cesión de un cirialot, a la Asociación Cultural Vamos de Ronda, por el présatamo de los cuatro “cabuts”, a Don Eduardo Puertes, por la Moma, a Don Pedro Molero por la cession de fotografías, a la Concejalía de Fiestas y Tradiciones del Ayuntamiento de Valencia y a Doña Victoria Liceras.
Esta exposición se suma a toda la programación dedicada a poner en valor el legado histórico, artístico y devocional del Corpus Christi valenciano, profundamente arraigado en la sociedad valenciana, y reconocido como una de las celebraciones más singulares del patrimonio festivo mediterráneo.
El visitante descubrirá en su recorrido por “El Corpus Christi y su historia” los trajes de muchos de los personajes que forman parte de la procesión, desde la reina de Saba, el rey Salomón, Josué… a los “cirialots”, destacando en la Sala de la Fama la popular figura de la Moma, rodeada de los “momos”, los siete pecados capitales. Con el fin de enriquecer el discurso expositivo, se ha incorporado una muestra fotográfica con imágenes cedidas generosamente por los archivos fotográficos del periódico de Las Provincias, de Don Pedro Molero, de Don Eduardo Puertes y de Doña Victoria Liceras, colegial y miembro del Comité Científico del Museo de la Seda de Valencia.
La exposición destaca el papel histórico de Valencia en la consolidación y difusión de la solemnidad del Corpus Christi, así como la estrecha vinculación de la fiesta con los gremios históricos, especialmente el arte sedero, cuya participación ha sido esencial en el esplendor ceremonial de la “Festa Grossa” a lo largo de los siglos.

