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 “El museo es ya un icono de historia, cultura y turismo de València”

El Museo de la Seda de València cumple un año. Lo hace con más de 45.000 visitantes y consolidado en tan sólo 12 meses de vida como un lugar de referencia para los valencianos y turistas. Su presidente, Vicente Genovés, está feliz. No puede ocultar su satisfacción de ver cómo ha crecido una institución que para él es casi como un hijo y que estuvo a punto de irse a la ruina si la Fundación Hortensia Herrero no la hubiera rehabilitado.

Imagen cedida por Indumentat

¿Qué balance hace del primer aniversario del Museo de la Seda?

El balance es muy positivo. Hemos recibido la visita de cerca de 4000 visitantes de media al mes, la mayoría de ellos valencianos. Es un dato que nos indica que hemos despertado el interés, la consciencia sedera en la ciudad. Hemos de trabajar más si cabe para conseguir que aumente el número de visitantes nacionales y extranjeros, pero en líneas generales estamos muy contentos de ver cómo el museo es ya un icono de historia, de cultura y de turismo en la ciudad de València.

¿Cómo han sido estos primeros 365 dias de vida del Museo?

Muy intensos, de mucho trabajo pero de muchas satisfacciones. El Museo ha estado en boca de toda la sociedad valenciana, de los medios de comunicación. Hemos recibido su reconocimiento en forma de premios, reportajes y entrevistas. A nivel interno nuestro esfuerzo y dedicación ha ido encaminado a mejorar la experiencia del visitante. La incorporación de audioguías gratuitas con las visitas manteniendo los precios de las entradas es un claro ejemplo.

¿Qué objetivos se plantea a partir de ahora?

Nuestro objetivo es mantener el flujo de visitantes e incluso incrementarlo. Para ello tenemos claro que hay que ir renovando y ampliando la oferta cultural del museo. Es muy importante que la gente que ya ha pasado por nuestras salas pueda volver y descubrir cosas nuevas. Con motivo del aniversario hemos puesto en marcha un telar de vellut que emplea la técnica ancestral de tejer a mano tal y como se hacía en el siglo XV. Con el maestro sedero, Vicente Enguídanos, la gente podrá conocer in situ este arte de tejeduría artesanal. Por otra parte, estamos trabajando para que en el museo hayan dos o tres exposiciones anuales relacionadas con la seda. En estos momentos, y hasta el mes de agosto, el visitante puede descubrir la de “La seda en la corte de los Reyes Católicos” con los trajes de la famosa serie televisiva “Isabel”, y ya estamos preparando para el mes de octubre o noviembre otra en la que la pieza central será un códice del siglo XV con las primeras ordenanzas de los tintoreros valencianos. Todo ello ligado al color en los espolines valencianos.

¿La tienda y el restaurante Espai Seda son fundamentales también para el funcionamiento del Museo?

Son dos puntos mágicos de nuestro museo y capitales para el sostenimiento de la institución. La tienda siempre ha tenido su clientela pero con la apertura del museo se han disparado las ventas. Nuestros productos, todos ellos exclusivos y de seda natural, son un gran recuerdo para el visitante. El producto estrella son los pañuelos con los dibujos de los suelos de la institución, como por ejemplo el de La Fama. Por otra parte, el restaurante es un oasis de tranquilidad y de paz en pleno centro de València. No hay otro patio igual para tomar algo en València. A veces me tomo un café, cierro los ojos y pienso que estoy soñando. Es una sensación increíble.

¿Qué relación mantienen con la Fundación Hortensia Herrero?

Una relación magnífica. Siempre le estaremos agradecidos. Sin su aportación económica València hubiera perdido para siempre una parte importante de su historia. Nuestro cariño es eterno. Ahora bien, tal y como dijo Hortensia Herrero hace un año, su hijo se independizó y tiene que sobrevivir sólo. Y es lo que hacemos todos los días. Hay que recordar que este museo es de gestión privada pero con vocación pública, y que no recibimos ayudas ni subvenciones de ningún organismo público.